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Cosas de Betistas

Como se sabe, publicar es vital en nuestra profesión y con mercados nacionales en crisis es necesario abrirse a otros países. Y, ni que decir también, cada mercado académico tiene sus idiosincrasias. A mí me han pedido que cuente mi experiencia publicando en revistas periódicas de literatura del hispanismo en Estados Unidos. Existe allí el archiconocido sistema del peer-review (revisión por pares), es decir, someter tu trabajo al veredicto de tus colegas de profesión del que intentaré hablar en este lugar, dando algunas pistas que a mí personalmente me han sido de ayuda para lograr en ocasiones la tan necesitada aceptación. Aquí me referiré a las revistas generalistas (no centradas en temas particulares) del hispanismo angloamericano (EE.UU., Gran Bretaña y Canadá) que suelen ser consideradas como las más prestigiosas: Hispanic review; The Bulletin of Hispanic Studies; Revista Hispánica Moderna; Revista Iberoamericana; Revista de Estudios Hispánicos; Revista Canadiense de Estudios Hispánicos; Hispania; Arizona Journal of Hispanic Cultural Studies e Hispanófila. Aunque hay discusiones sobre el orden del ranking, todas estas están bastante reconocidas. Hay un blog interesante donde se pueden leer comentarios específicos sobre experiencias de gente con cada publicación. A todas ellas se pueden mandar artículos escritos en español, pero deben ajustarse rigurosamente a las normas de estilo que marca cada revista. Para ello se debe acudir a la página web de cada publicación e informarse detalladamente en la sección normalmente titulada author style sheet (normas para los autores).

¿Y quién dice que sean buenas?

Cómo determinar si son buenas, se basa en general en una cuestión de prestigio ya consolidado, y que la propia revista intente seguir manteniendo asegurando una serie de puntos. En primer lugar, el más simple y básico, y también importante, la revista debe garantizar la profesionalidad general cuidando el anonimato de los artículos que mandan a los evaluadores. Como se sabe, las revistas con artículos peer-reviewed en Estados Unidos suelen procurar en todo lo posible (aunque esto con Google a veces no es posible) que los artículos sean juzgados anónimamente, tan solo con base en su méritos. En segundo lugar, estas revistas buscan evaluadores especializados en el tema del artículo y que tengan la categoría de al menos Assistant Professor en universidades estadounidenses. En tercer lugar, procuran que las evaluaciones que se provean sean detalladas, completas y rigurosas a la hora de explicar las razones de la aceptación o rechazo. En cuarto lugar, intentan dar una respuesta en un periodo más o menos corto, de una media de cuatro o cinco meses. También cuidan mucho las ediciones finales garantizando al máximo que no haya errores de tipografía, citas, gramática, que el estilo sea impecable, etc. Finalmente  tienen una buena distribución y se hacen inmediatamente presentes en los search engines (buscadores) más usados.

¿Por qué nunca a mí?

Yo he tenido experiencia con cinco de las revistas que mencioné arriba. Siempre han sido amables, el tiempo de respuesta ha sido de unos cuatro meses por término medio, e incluso cuando me han rechazado un artículo, he recibido comentarios muy constructivos. Pero entiendo que esta no sea la experiencia de todo el mundo, en primer lugar por el factor suerte. Se puede coincidir con un momento en que reciban gran aluvión de trabajos y se encuentren sobrecargados, no cumpliendo las expectativas de calidad y mandando el trabajo a alguien no preparado para juzgar la valía del mismo. Pero también hay que darse cuenta del papel importante que desempeña la presentación de las ideas, sobre todo en el inicio mismo del artículo en donde se determina el tema, la tesis y originalidad del trabajo, aspectos cruciales para lograr la aprobación.

Fórmulas para escribir una introducción

Así que a continuación hablaré más detalladamente de las posibles fórmulas de una típica introducción. Para ello me baso en la experiencia personal recibiendo comentarios de evaluadores, en la lectura de artículos y en el capítulo de este libro (páginas 82-83) en donde se clarifican los puntos básicos que ha de seguir una introducción de un artículo de investigación. De entrada, debo decir que en nuestro campo las introducciones suelen ser cortas, no llegan a tener más de dos páginas, cinco como máximo (aunque para todo hay excepciones). No es necesario que la introducción tenga una sección aparte o que el trabajo esté divido en secciones. Pero, aun sin secciones determinadas, los primeros párrafos que abren el trabajo deben servir de introducción. Esta suele responder a cuatro cuestiones: el tema general en el que se encuadra el trabajo, la tesis que se va a defender, la originalidad de la propuesta, y la organización. Los artículos generalmente empiezan abordando brevemente un tema general que se conecta con el texto/s que se va a analizar. La tesis del artículo se suele presentar o bien a continuación de la propuesta del tema o más adelante en la introducción. Daré un par de ejemplos usando artículos que tengo a mano. Así, en este trabajo la autora empieza por referirse a un capítulo de Fortunata y Jacinta en relación al tema general del blackface o teatro bufo negro, situando así inmediatamente al lector dentro de determinados intereses, y dándole ya la oportunidad de decidir si le interesa seguir leyendo o no el trabajo. A continuación, y todavía en el primer párrafo la autora presenta la tesis del trabajo, es decir la hipótesis que va a defender en relación a su interpretación de la obra de Pérez Galdós. En este otro trabajo se comienza comentando el tema general del estado de los estudios de género en el romanticismo español. De nuevo de este modo la autora está delimitando la audiencia a la que se dirige el artículo. En el segundo párrafo se enlaza ese tema con el texto literario que se va a discutir, el drama El trovador. Al final de la introducción se plantea la tesis del trabajo. Lo importante es situar al lector cuanto antes en la temática del artículo y en el texto o textos que se van a discutir y en algún lugar de las primeras páginas indicar claramente y sin ambigüedades cuál es la tesis que se va a defender. La  tercera cuestión de la introducción es crucial: plantear la originalidad de la tesis en relación a los trabajos que se han escrito ya. Innovar es esencial para que te acepten un artículo: Se debe siempre mostrar que tu análisis añade algo nuevo e interesante a lo que anteriormente se ha dicho. En los dos artículos mencionados se da un resumen bibliográfico en la introducción sobre el estado de la cuestión que se va a tratar y se ubica la tesis dentro de éste. Para hacerse con la bibliografía necesaria ayuda fundamentalmente una rápida búsqueda en Google, Googlebooks y por supuesto en los típicos buscadores de Jstor, Project Muse y bibliotecas de alguna universidad estadounidense que permite una búsqueda abierta. Los criterios de búsqueda han de ser principalmente dos:

  1. Fijarse sobre todo en artículos y libros publicados por revistas y editoriales de EE.UU. y

  2. Empezar por los últimos años y desde allí ir creando el mapa bibliográfico de los últimos 25 años sobre la cuestión del artículo.

Por último, queda la organización del trabajo. En la introducción se puede exponer el esquema que se va a seguir en el trabajo, aunque esto no es imprescindible. Pero es importante que el artículo siga el principio escribir lo necesario y suficiente. Es decir, que la información sea suficiente para justificar y apoyar el tema y tesis del trabajo y necesaria, esto es, escribir lo que sea pertinente a lo que uno está intentando defender. Hasta aquí hemos llegado. Espero que os haya servido y todavía os queden ganas para intentarlo. Yo estoy a vuestra disposición para lo que necesitéis. Ana Mateos Ludwig-Maximilians-Universität München.

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Cosas de Betistas

¿No os habéis preguntado nunca quién leerá esas páginas que habéis escrito con sangre, sudor y lágrimas? Recuerdo que en la Universidad de Mánchester bromeábamos con meter un billete de 20 libras dentro del ejemplar de la tesis que se depositaría en la biblioteca de la institución. Apostábamos algunos que probablemente dentro de 10 años, cuando tuviera ya que dejar BETA, podríamos ir a buscar el volumen y el billete seguiría allí intacto, como prueba de que nadie lo había abierto en toda la década. De acuerdo que a menudo la investigación es críptica y los temas no son los más populares para los mortales fuera del mundillo, pero hay como mínimo tres razones por las que deberíamos hacer un esfuerzo por poner la investigación al alcance del gran público: En primer lugar muy a menudo nuestra investigación está subvencionada con fondos públicos. Esa beca, ese proyecto del Ministerio, esa subvención europea, incluso ese contrato en una universidad pública viene del bolsillo del contribuyente. Imaginemos que dicho contribuyente que ha pagado con sus impuestos tu sueldo y ya de paso la biblioteca en la que pasas tantas horas, quiere leer el maravilloso artículo que has publicado en The Amazing Journal of Wonderful Studies… Ese contribuyente, que quizás no esté vinculado a ninguna universidad que pague subscripciones millonarias a las editoriales tendrá que volver a pagar por tu artículo. Injusto, ¿no? En segundo lugar está la cuestión de la empleabilidad y la colaboración interuniversitaria. La visibilización de la investigación es algo que se está premiando en concursos de méritos y en la ANECA (otro día hablaremos del fantástico mundo de los méritos y la ANECA) de forma directa, pero también indirectamente. Os pongo un ejemplo que me ha pasado ya dos veces: un buen día abro mi correo electrónico y me encuentro con un email de la directora del grupo de investigación X (en ambos casos eran mujeres). «Súper-jefa» quería empezar un proyecto o una vertiente de su proyecto relacionado con Filipinas -¡Oh albricias!, ¡justo mi especialidad!-. Resulta que al buscar en Internet dieron con mis trabajos en acceso abierto, así que se pusieron en contacto conmigo y hoy tengo más trabajo, el mismo dinero, y menos tiempo de vivir. Y también más líneas sobre trabajo de equipo y participación en proyectos de investigación en mi currículum. En la era de las comunicaciones y la prisa, la facilidad de acceso a la investigación es crucial para crear redes de conocimiento. Y en la era de la globalización y los recortes, los proyectos inter-institucionales son lo que se lleva. En tercer lugar quizás os parezca idealista, pero qué demonios, soy filóloga: creo que tenemos un compromiso educativo de visibilización de las humanidades. Un compromiso que debería ser institucional pero que en muchos países ya no lo es. Seguimos con las eras: es la era de la reducción de las asignaturas de humanidades en las escuelas e institutos hasta casi la nada, de reducir el catálogo de cursos universitarios de especialización literaria, la era de la irreflexividad y de no entender qué hay detrás de los titulares de periódicos. En esta “era” me parece fundamental ofrecer herramientas y ejemplos de lectura crítica y humanizar una sociedad que propugna que lo “útil” es únicamente lo que produce dinero. Pero también reaprender a valorar lo estético que nos hace más felices, lo temático que nos hace más inteligentes y lo ético que nos hace mejores. En la era, insisto, de los micro y macromachismos, ¿no convendría visibilizar y enseñar a leer a Sor Juana? Así las cosas, también tenemos que ser conscientes de que en muchos países a la hora de conseguir un puesto de trabajo académico se sigue primando en cuestión de investigación la “calidad” medida por las bases de datos en las que se incluyen las revistas en las que publicamos. Las principales, dependiendo del país, son probablemente la famosa Arts and Humanities Citation Index de Thomson Reuters, y Scopus. Sin embargo, hoy en día algunos países como Reino Unido están empezando a valorar solo las revistas que tienen acceso abierto, que se pueden encontrar en DOAJ (Directory of Open Access Journals). Combinar la indexación ideal y la apertura de contenidos de forma gratuita no es fácil. Basada en mi propia investigación, os ofrezco una lista de 5 revistas que reúnen todos los requisitos ordenadas alfabéticamente. ¿Conocéis más? ¿Queréis dar vuestra opinión sobre ellas o sobre alguna otra cuestión de las tratadas en el blog? ¡Os animamos a comentar!

  1. Revista de Literatura: editada por el CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas de España) ya tiene online y de acceso libre todos los números que publica. Está indexada en Arts and Humanities Citation Index, Scopus, Redib etcétera. Tardan seis meses en dar los resultados de la evaluación (son bastante estrictos con esto).

revista de literatura.png 2. Revista Chilena de Literatura: La edita desde 1970 la Universidad de Chile, aparece semestralmente y está indexada en Arts and Humanities Citation Index, Scopus, SciELO Chile, Dialnet, Latindex y JSTOR entre otras bases de datos. revista-chilena-de-literatura

  1. Revista de Filología Española: también la edita el CSIC. Se publica cada seis meses y está indexada en las mismas bases de datos que Revista de Literatura. Desde julio de este año ha eliminado las restricciones de acceso a su versión electrónica, así que también es de acceso libre y pronto se incluirá, supongo, en el DOAJ.

revista-de-filologia-espanola

  1. Kritika Kultura: ¿Os sorprende que meta en la lista una filipina? Pero es que Kritika Kultura es toda una institución en el país asiático y más allá. Aunque no se centra exclusivamente en temas hispánicos, los acepta sin problemas, previa revisión por pares, por supuesto. La edita la Universidad Ateneo de Manila y está indexada en Arts and Humanities Citation Index, Scopus y MLA, y por ser de acceso abierto, en DOAJ.

kritika-kultura

  1. Chasqui- Revista Latinoamericana de comunicación: la edita desde Ecuador el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL) y tiene una periodicidad cuatrimestral. No está indexada en Arts and Humanities Citation Index, pero sí en Scopus, en Latindex, evaluada en SJR y en la “Matriz de Información para el Análisis de Revistas” (MIAR) de la Universidad de Barcelona, tiene una puntuación bastante alta, un 9.977 los tres últimos años (otro día hablaremos de MIAR).

chasqui 6. CLCWeb: Comparative Literature and Culture: Recién cerrado y publicado el post me veo obligada a reabrirlo e incluir esta revista, que a pesar de su diseño gráfico feo como él solo, está en el famoso Arts and Humanities Citation Index entre otros índices, es de acceso abierto y es gratis publicar en ella (como en las anteriores). No se dedica exclusivamente al hispanismo, así que los artículos que admite son en inglés y sobre literatura y cultura comparada.  No he enviado nunca nada, aunque planeo hacerlo pronto, pero sí que debo advertir que, a pesar de estar bien posicionada en MIAR (se puede consultar su ficha en Miar aquí), fue objeto de una agria polémica hace algún tiempo en hispanistas.com (aquí está la polémica entre el editor y los usuarios), una web que si no habéis consultado nunca, os recomiendo. Evidentemente hay más formas de hacer llegar al gran público la investigación y el mundo cultural y literario en el que nos zambullimos a diario. Publicar en acceso abierto es solo la primera. Seguiremos hablando del tema. Rocío Ortuño Casanova.

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